Mostrando entradas con la etiqueta máximas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta máximas. Mostrar todas las entradas

01 septiembre, 2010

Las máximas de una malcogida I

  • Los hombres que en un casamiento se ponen la corbata en la frente y gritan y llaman la atención la grito de “vení Raquel” o “somos los piratas”, son unos auténticos decadentes. Son los más losers de la fiesta, todavía son vírgenes y no saben dónde queda.(!!) En temas de “polleras” se comen los mocos.


(OJO! También hay que alejarse del que pone cara de que ese tema es malo o dice cosas que no son ciertas, y se hace el que no se siente identificado con ese tipo de canciones, porque ese hombre es completamente infiel y un muy buen mentiroso).

  • Las chicas que no tienen amigas y se llevan muy bien con los chicos, son las típicas putas que te roban el novio y después le van a llorar a ellos diciendo “no me habla más por vos”; quedando ella como la víctima y vos como la hija de puta que cometió el grave error de tener novio y una amiga calienta pija y ser la causante de que ellos dos terminen enredados bajo el edredón de un telo de mala muerte.

  • Si te acostás con hombres (de 24 para abajo) que salen a los boliches con remeras (sin camisa), cuidate!... Son sorpresivos y apenas te des vuelta te van a romper el culo sin previo aviso.

  • Todos los hombres que besan bien, son muy buenos hacedores de cunnilingus. Pero acá tenés que parar la oreja: también saben romper muy bien los corazones, no llamarte, ni siquiera tentarse a hacerlo. Son muy difíciles de olvidar y en este trayecto ellos no engordan, vos sí! Porque le entraste al helado como loca, y hasta te comiste (mientras llorabas) los Kleenex, gordita!

  • Los hombres que no se dejan meter un dedo en el culo (no estoy hablando hipotéticamente, me refiero a introducirle un dedo en el ano LITERALMENTE) no son gays! Basta de esa mentira!!! Pero sí son cagones: no juegan su culo y menos que menos se van a jugar por vos algún día.

  • Los muchachos que se desarrollan muy bien en la cocina y tienen título universitario, son muy ordenados y estructurados: hasta que no le pases el dedo a la última gotita de leche y te la tragues no van a parar. Es a todo o nada.

  • Los hombres aracnofóbicos, son teteros: ante la primer oportunidad en la que tengan que elegir entre un capricho pelotudo de la madre o tu compañía, se van a ir corriendo a los brazos de mami. Nada peor que un mamengo.


 Continuará!